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dramateatro revista digital - número 10 /segundo año - setiembre /octubre 2003
revista de investigación y creación teatral

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República Bolivariana de Venezuela
Maracay, Estado Aragua

PRIMERA REVISTA DIGITAL DE TEATRO EN VENEZUELA

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Breve Historia del Teatro Tachirense
 
Eliécer Guevara Navas
 
El teatro tachirense es un movimiento que se inicia en la segunda mitad del siglo XIX, cuando el 16 de mayo de 1854, en la ciudad de San Cristóbal, se fundó el Instituto Dramático, institución de cual debido a factores a la falta de datos históricos se desconoce que actividades desarrolló. Otro intento para dar inicio a la actividad teatral tachirense, se da a principios del siglo XX, pues según Ciro Medina (1989) en su ensayo El Quehacer Teatral del Táchira, en Tariba se fundó una escuela de teatro, pero por falta de documentación histórica no se conoce que tipo de actividad realizó.
           
La actividad teatral de San Cristóbal, en la primera década del siglo XX, se caracterizó por la presentación de aisladas temporadas teatrales. El centro cultural donde ocurrieron la mayor parte de las presentaciones, fue el desaparecido Teatro Garbiras, el cual estaba ubicado en la carrera 4 con la calle 6. Para 1904, se presentó en este importante teatro la Compañía de Doña María Terrades y Valdepares. En 1911, el escenario del Teatro Garbiras, presentó la Compañía Reyes y Pellicer. En 1917, el Teatro Garbiras “cambio su escenario por una pantalla, donde los sancristobalenses conocieron una gran figura del cine mundial: Charlie Chaplin” (1989:4)
           
A mediados de la década de los cincuenta, la actividad teatral da un gran paso, en el Liceo Simón Bolívar, el presbítero José Gregorio Pérez Rojas, formó un grupo de teatro con los estudiantes. Esta agrupación teatral se caracterizó por el empleo de técnicas modernas de la actuación y de la puesta en escena. Se montaron piezas de grandes dramaturgos universales como: J. B Pristley, G. Bernard Shaw y Henrik Ibsen, entre otros. El grupo de teatro del Liceo Simón Bolívar, no sólo llevó a cabo presentaciones en la ciudad de San Cristóbal, sino que también recorrió distintas poblaciones del estado Táchira y de los estados Mérida y Trujillo. El montaje más destacado del grupo bajo la dirección de José Gregorio Pérez Rojas, fue la pieza Conoce usted la vía Láctea?; del alemán Karl Wittlinger, en el cual según Ciro Medina, se pudo evidenciar los conocimientos de José Gregorio Pérez Rojas, con respecto al mundo creativo de la escena y la implementación de las “técnicas de actuación del método Stanislavsvki” (1989:5).
 
            El impulso por el grupo de teatro del Liceo Simón Bolívar, fue de gran importancia y trascendencia para el movimiento teatral andino, pues en “1972 habían surgido en toda la región andina más de treinta y cuatro grupos teatrales  en los liceos andinos”(1989:5) A consecuencia de este influyente movimiento, ese mismo año en la Casa Sindical de San Cristóbal, se realizó el primer Festival de Teatro de Educación Media de la Región de los Andes (TELEM-ANDES), en el cual participaron los estados Barinas, Mérida, Trujillo y Táchira. En la primera edición del festival, Barinas participó con el montaje La muerte de Alfredo Gris; de Rodolfo Santana; Trujillo presentó Tartufo de Moliere, Mérida mostró Historias para ser contadas; de Osvaldo Dragún y por Táchira, el Liceo Pedro María Morantes, bajo la dirección de Alirio Pérez, representó una creación colectiva titulada El Bachiller. Esta obra expresó una crítica “al régimen estudiantil, a la política represiva del estado contra los estudiantes, a los poderes públicos y a la sociedad en general” (1989:6).
 
Al año siguiente, se celebró la segunda y última edición del Festival TELEM-ANDES, pues las autoridades del Ministerio de Educación no dieron el incentivo correspondiente y el Festival desapareció. Pero, es significativo destacar que el Festival dio a conocer el “extraordinario potencial de recursos humanos con que contaba el teatro” (1989:7)
           
Otra personalidad importante del teatro tachirense, fue Zonia Rincón, ex-reina de la Feria Internacional de San Sebastián, quien fundó el Teatro Universitario de la Universidad Católica Andrés Bello y en 1972 estrenó la comedia Tonvarich; de Jacques Deval y se conoce que la última obra presentada por esta agrupación teatral fue El malentendido; en 1977. (Guerro Douglas y Peralta Alans. 2001.El teatro en la prensa regional)
           
Por otra parte Teodomiro Gutierrez, encargado del Instituto Autónomo Estadal Música, mantuvo una actividad teatral, que se caracterizó por la presentación de obras como: Los árboles mueren de pie; de Alejandro Casona, La calle; de Elmer Rice y La mordaza; de Alfonso Sastre, entre otras.
           
En 1974, con el surgimiento del llamado Plan Cultural y en el marco de éste proyecto, Ciro Medina, quien llegó al estado Táchira en 1972, procedente de la ciudad de Caracas para ser jurado del Festival TELEM-Andes, creó el Taller de capacitación Teatral y nombró a Alirio Pérez, director artístico. De este proyecto surgen importantes agrupaciones teatrales: El Paraguas Mágico, La Aguja y un pequeño grupo de teatro de calle, integrado por niños, llamado: La Callejuela. Así mismo, nace la sala de teatro Tercer Mundo, la cual Ciro Medina (1989:7), calificó como “la primera experiencia de teatro estable”, pues dicho centro cultural presentó una actividad teatral continua y llevó a la escena: Érase una vez un rey; creación colectiva del grupo chileno Alep, Historias para ser contadas; de Osvaldo Dragún, La entrevista; de Alberto Moravia y La multa; de Sergio Arrau. La sala de teatro Tercer Mundo, se mantuvo activa hasta la salida de Ciro Medina como director del Taller de Capacitación Teatral.
 
            En 1975, se incorporó al movimiento teatral, Rafael Daboín, quien cursó estudios en Inglaterra y en la Maestría de Teatro Latinoamericano de la U.C.V. Realizó diversos trabajos como actor en el grupo de teatro Rajatabla en Caracas. En un principio Daboín, formó parte del Plan Cultural Conac-Gobernación del Estado Táchira y presentó los montajes Farsa y Ritmo; una obra de creación colectiva, que produjo de manera independiente y para el Plan Cultural, montó la pieza Esa espiga sembrada en Carabobo. Pero su gran aporte a la actividad teatral se desarrolló en la década de los ochenta, dirigiendo el grupo de teatro de la Universidad Nacional Experimental del Táchira (UNET).
 
            La década de los ochenta, se caracterizó por la aparición y desaparición de diversas agrupaciones teatrales. Entre los grupos más significativos, es importante mencionar el grupo de teatro Resistencia, fundado en 1981, por Jairo Oscar Gil y conformado por los reclusos del Centro Penitenciario de Occidente. En lo referente, al teatro infantil, Ricardo Ramos, Sergio René, Gary Bermúdez y Beatriz Vera, fundaron el grupo Rayito de Sol.
 
            La década de los ochenta, también le abrió paso al surgimiento de otras posibilidades que enriquecieron el movimiento teatral, en este sentido, nace el grupo de teatro de títeres Kinimari, el cual es dirigido por Carlos Tovar. Así mismo, surgió el grupo Teatro Estable del Táchira, bajo la dirección de Ciro Medina y en la población de La Fría, se fundó el grupo de teatro Cervantes  y Saavedra, con José Ángel Rojas, como director.
 
            En 1982, se fundó el Centro de Capacitación Teatral, bajo la dirección de Ciro Medina, este centro funcionó como una escuela de formación de profesionales, que se incorporarían a los distintos ámbitos del quehacer teatral. Posteriormente, Jairo Oscar Gil, asume la coordinación del Centro de Capacitación Teatral y funda el grupo Teatro Estable del Táchira.
 
            Por otra parte, en la década de los ochenta, el gobierno regional, implemento el programa: Circuitos Culturales. Este programa, se caracterizó por la “organización de grupos en todos los municipios tachirenses para luego reunirlos anualmente en un concurso con los mejores” (2001:47) Con la implementación del programa Circuitos Culturales, se pudo conocer de la “existencia de 80 grupos teatrales en la región” (2001:47)
 
            En la década de los noventa, se da la creación de la Escuela Regional de Teatro y su primer director fue José Antonio Pinto, periodista que venía de hacer teatro con el grupo Teja en Caracas. José Antonio Pinto, también se dedicó al mundo de la escena y montó las piezas: Los fosforescentes y Cristoforo Colombo el deseante, la cual fue una adaptación de un cuento del autor tachirense Jesús Ramírez , dicho montaje participó en el XV Festival Iberoamericano de Barcelona.
 
En este sentido, la actividad teatral en la década de los noventa, cobró más fuerza, pues Rafael Daboín, continuó su labor en el grupo de teatro de la UNET, se establece la Compañía Regional de Teatro del Estado Táchira, bajo la dirección de Ciro Villamizar, quien cuenta con una amplia trayectoria en material teatral, la cual ha plasmado en la escena, en distintos montajes, un ejemplo de ello fue el montaje La excepción y la regla; de Bertold Brecht, entre otros, y el sistema Teatro Nacional Juvenil de Venezuela (TNJV), fundó un núcleo en la ciudad de San Cristóbal; esta agrupación teatral llevó a las tablas: Performance la frontera; Los 90 son nuestros; Experimento en danza creativa; La paz; 3 en 1; El desatino; de Griselda Gambaro, El sabichoso Meñique y A la diestra de Dios Padre; de Enrique Buenaventura.
 
Otro aspecto importante, de la actividad teatral en la década de los noventa, es la realización de las diversas ediciones del Festival Internacional para las Artes Escénicas de la Frontera, en el que han participado, aparte de la Compañía Regional de Teatro del Estado Táchira y el TNJV núcleo Táchira, otras agrupaciones teatrales tachirenses como: La Aguja, Transhumante Teatro, El Tablón y El Grupo Cedra, entre otras.
De esta manera, la actividad teatral tachirense a pesar de su corto tiempo, es un movimiento que se ha caracterizado por una constante búsqueda de la profesionalización  de sus distintas agrupaciones, tanto en el ámbito de sus integrantes como de la calidad de sus propuestas escénicas, muestra de ello son los diversos grupos que actualmente mantiene ese espíritu de superación, con el propósito de brindarle al público tachirense, un teatro en el que ellos puedan conocer su naturaleza humana y los valores de esta importante región del país.

 

Bibliografía.

 
GUERRERO Douglas y Peralta Alans. 2001. El teatro en la prensa regional (Diario La Nación 1977-1987). Tesis de Grado para optar al título de Licenciado en Comunicación Social. Universidad de los Andes. Táchira.
MEDINA Ciro. 1989. El quehacer teatral del Táchira. Ensayo, bajo el seudónimo Bill Harrigan.
PÉREZ Alirio. Entrevista realizada el 03 de octubre de 2002.
 
Rec. Nov.02
Aprob. Dic-02.